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19
Abr
El poder del entrenador Rookie

Hoy he realizado una actividad en un club de Rubí… Y comentando temas alrededor de mi libro, ha salido el testimonio de una entrenadora rookie que en un momento de “desesperación” tuvo el regalo de su coordinador que simplemente fue invitarla a leer este capítulo de mi libro, que se titula “El entrenador rookie”, y esto le sirvió para reconectarse con la pasión de entrenar. Y lo comparto de nuevo por si resulta útil a alguien! A mí me ha hecho conectar con el amor al baloncesto, a lo genuino, a lo esencial. Gracias!!

 

“Utiliza en tu vida los talentos que poseas. El bosque estaría muy silencioso si solamente cantasen los pájaros que mejor cantan” (Henry Van Dyke)

Los nuevos entrenadores tienen el poder de cambiar las cosas a mejor. Cuando estás definiendo tu personalidad como entrenador, no mires qué hacen los entrenadores con experiencia. Pregúntate qué harías tú. Qué te gustaría como jugador que hiciese o dijese el entrenador.

 

Al estar adormecidos, es decir, sin plena consciencia de lo que tenemos entre manos y de la libertad e infinitas posibiliades de cómo entrenar, cuando empezamos a entrenar copiamos lo que hacen otros entrenadores. O les ponemos de modelo, y entonces vemos lo lejos que estamos de ellos…. ( yo diría, lo lejos que están muchos de ellos de los jugadores…) Eso nos acompleja y automáticamente nos conecta con la vergüenza y el miedo a no ser suficientemente buenos. Nos inmobiliza o nos hace sobreactuar desde el rol autoritario, y en ambos casos, nos difumina la pasión. Y perdemos el control que pretendemos tener. Claro! No sabemos suficiente!!

 

La pregunta es: ¿en qué estás preparado, joven e inexperto entrenador, al 100% para ser entrenador de un grupo de chavales? Te lo diré. En tu pasión por el basket! Olvídate de metodología. Sé tú mismo, juega con ellos, enséñales tus movimientos favoritos, háblales de tu partido estelar. Inventa juegos, prueba ejercicios. Haz lo que quieras pero transmite tu pasión, no tu imposible control o perfección. Rie con ellos, juega, participa. Sé ingenuo!

 

Si eres junior y entrenas un equipo preinfantil. Ponte en su lugar, no hace tanto tiempo!! ¿Cómo te gustaría ser entrenado? Estas preguntas y reflexiones vienen a dar respuesta a la pregunta clave: ¿desde dónde entreno?

 

Qué entreno, cómo entreno, es irrelevante. Se aprende, se copia, se experimenta, se evoluciona. Si te permites entrenar desde la pasión y te permites, por lo tanto, ser imperfecto, ya progresarás, ya mejorarás, ya te formarás. Claro.

 

¡Eh, rookies! Analizad todo lo que no os gusta de vuestros entrenadores, de los que habeis tenido o de los que teneis. Pero no en términos de qué ejercicios, sistemas, etc…. Sino, analizad: ¿desde dónde entrenan? Permitiros la licencia de juzgarlo, de cuestionarlo. No porque todos los entrenadores que habeis tenido hayan utilizado las mismas frases, significa que son las únicas que valen. No porque el 90% de entrenadores entrenen desde la autoridad o el miedo significa que así debas entrenar tú.

 

Los “veteranos” miramos a los jóvenes entrenadores juzgando su desconocimiento del método, del detalle o del concepto. Joder, es culpa nuestra! No habremos sabido explicarles esos detalles cuando eran jugadores o ahora mismo, que todavía lo son.

 

Y utilicemos esta motivación que es ayudar a crecer a sus jugadores, para ayudarles a ellos a mejorar, aunque sean seniors, o júniors. ¿O no sabemos lo suficiente? Creo que es crucial que entrenemos a los entrenadores rookies como jugadores que todavía son. Que un rookie conecte con los niños desde su “Yo-jugador”, que tiene una personalidad. No desde un “yo-entrenador” que se está gestando.

 

Pretendemos que entrenen desde su punto débil. Animemos, pues, a los jóvenes a que entrenen desde su fortaleza: su pasión por el basket!

 

Desarrollar líderes necesita dar permisos para fallar y tener éxito. Algunos grandes futuros líderes solamente están esperando permiso para despegar. ¿Quienes estamos siendo, en términos de liderazgo de líderes, para no abrir esos espacios de expresión? ¿Estamos secuestrando de generación en generación la espontaneidad, la libertad y la pasión en los entrenadores? Creo que sí. Demasiado. Pero, chicos, no lo permitáis! Expresar basket! Es vuestro derecho y vuestra responsabilidad.

 

El libro “las claves del talento” habla de dos tipos de entrenadores necesarios en la carrera de un talento deportista en este caso. El primero es el que enciende la llama, no necesariamente el que domina el concepto, sino el que engancha, contagia, “chuta” al chico o chica. Luego está el maestro instructor que aparece en una etapa posterior, de especialización. Ese que impulsa y desarrolla el talento. En nuestro baloncesto, lleno de mediocridad, la clase media, los que no son los que encienden la llama ni los maestros que entrenan para el jugador, dominan ampliamente. Y no dejan que las llamas azules de los niños que empiezan a jugar, sean entrenados por entrenadores imperfectos pero apasionados. Y lo mágico es ver como tantos y tantos niños y niñas siguen jugando a pesar de tener entrenadores que en lugar de actuar como combustible lo hacen como extintor.

 

Rookie! No seas extintor. Sólo preocúpate de ser combustible. Nada más. Tu puedes, eres bueno en esto.

12
Abr
El potente vínculo entre amor y rendimiento

“Los líderes destacados hacen hasta lo imposible por elevar la autoestima de su personal. Si la gente cree en sí misma, es increíble lo que pueden lograr.” Sam Walton

Los conceptos, la organización de las ideas, las estructuras, las planificaciones… todo esto está un poco sobredimensionado. Como muchas veces he comentado, la fantasía del líder demasiadas veces es el control de la situación. Es claro que los equipos tienen un curso de vida, como un organismo. Podríamos decir que evolucionan permanentemente. Esta evolución es golobal y parcial de cada uno de sus órganos (personas que forman parte). Un ser humano no sobrevive con salud sin amor, por más comida y comodidades, si no hay cariño, contacto, afecto, la vida se empobrece. Miremos el equipo como un ser humano. Le podemos dar contenidos perfectos, pero necesita esa relación imperfecta, vulnerable, descontrolada, que es el cariño, el amor.

 

Demasiadas veces enfocamos el liderazgo desde la parte externa: actitudes, comportamientos y competencias. Lo intelectualizamos. Lo “clasificamos”. Y no es que no me guste eso. Eso también es liderazgo. Solo con amor, no es suficiente! El bebé tiene que dormir en una cama, comer, etc…. Lo que pasa es que desatendemos la parte interna. Lo que pasa de puertas adentro, que determina esas actuaciones, competencias y comportamientos. El exceso de parte externa nos desconecta de curiosear en la parte interna, la fuente.

 

El otro día nos encontramos hablando en el foro de un curso, del amor por el deporte. Una palabra que está “mal vista”. Como mucho, utilizamos “pasión”, a veces como manera inconsciente de hablar de amor. ¿Qué es amor, cuando hablamos del liderazgo? Es cuidar a ese ser humano que es tu equipo. Y aporta bastantes beneficios al crecimiento y la salud, si lideramos con y desde el corazón. Esos por ejemplo…

 

  • Mirar desde las posibilidades y no desde las limitaciones. Sin etiquetas limitadoras, estimulando al otro a desarrollarse.
  • Ausencia de miedo, donde hay amor el miedo no tiene lugar. No existe el miedo al fracaso, porque no se contempla, no importa, no existe.
  • Ingenuidad, magia, utopía. Desde ahí diseño y transmito objetivos expansivos, más ambiciosos
  • Audacia, empoderamiento, todo es posible, puedo superarme, puedo llegar más allá de lo que mi estructura mental ha previsto…
  • Libertad para ser uno mismo, para mostrarse, para experimentar
  • Presencia. Es decir, foco en apreciar lo que hay en cada momento, no en lo que me gustaría, lo que “tendría que haber”, etc…

 

Si me trabajo este foco interno como líder, mi “output” ofrecerá competencias, comportamientos, actitudes que van a llevar a mi equipo y a mí mismo, al crecimiento, a la sorpresa positiva, a la fascinación y al descubrimiento de potenciales que estaban ocultos. Es sabido que el corazón es la mejor arma cuando no existe mucha “competencia conceptual”. La invitación es a no substituir esta gran arma por otra que es más “brillante”, la teoría, la ciencia…. El arte, la capacidad creativa se verá reforzada con la ciencia, claro! Pero no nos olvidemos de la fuente verdadera que nos conecta y nos impulsa y nos aporta bienestar: el amor. Y cuando hay bienestar, aparece la exigencia, la búsqueda de la excelencia, el placer, la dedicación, la concentración, y por lo tanto, el rendimiento. El premio por actuar con el corazón es el resultado que sientes, no el que obtienes.

“El verdadero liderazgo tiene que ver con experiencias humanas. No es una fórmula o un programa, es actividad humana que viene del corazón y considera el de otros. Es una actitud, no una rutina.” Lance Secretan

02
Abr
FRONTERA EXPERIENCE 2018. Respuestas para los padres y madres.

Hace tiempo que estamos con este gran proyecto que es #FronteraExperience. Este año ampliamos turnos y deportes! Por esa razón queremos compartir con los padres nuestras inquietudes, vuestras inquietudes, y daros respuestas a través de nuestros servicios.

En primer lugar una presentación slideshare que os va a interesar!

Y en segundo lugar este vídeo que da una explicación un poco más detallada y calmada a todo este proyecto. Espero que os interese!

Aquí están los links directos a los 3 productos que ofrecemos, con PDF informativos y forma de inscribirse.

Básket, Godella del 2 al 7 de julio

 

 

 

 

 

 

 

 

9 al 14 de julio, Godella

 

 

 

 

 

 

 

 

22 al 27 de julio, El Collell

26
Mar
3 pasos de liderazgo para generar y mantener compromiso

(Por Xavi Garcia)

“Las fortalezas están en nuestras diferencias, no en nuestras similitudes”, Stephen Covey.

Vamos a imaginarnos un inicio de una obra. Todos los materiales, medidas y condiciones del terreno, presupuesto, están a disposición del arquitecto y los diseñadores. Seguro que salen casas diferentes en función de los gustos y las capacidades de cada uno de ellos. Y supongamos que tenemos el diseño y la estructura… entonces un equipo de albañiles lo construirá más lento que otro, con más detalle que otro, con más cariño que otro, con más o diferentes capacidades. Pues un entrenador es el arquitecto, el diseñador y el jefe del equipo de albañiles, y muchas veces -la mayoría- , también los propios albañiles. Parece evidente que todos los materiales utilizados son diferentes, necesitan diferente trato y cuidado y sirven para diferentes funciones. Eso es la metáfora que nos sirve para darnos cuenta de lo importante que es conocer a fondo y tratar adecuadamente todos los materiales. Es la importancia de la individualización.

La idea de Individualización es un concepto muy amplio. Se basa, en sintesis, en que cada persona, más allá de sus características físico-técnicas tiene motivaciones, estilos comunicativos y preferencias de aprendizaje diferenciados. Es obvio que el baloncesto es un deporte de equipo, y que una gran parte del trabajo del entrenador es cohesionar el bloque y establecer normas dentro y fuera de la pista, crear identidad colectiva. Crear una buena casa, vamos…. No es menos cierto que para que cada uno de los miembros se sienta involucrado, comprometido y entusiasmado con el proyecto común, debe sentirse visto por el líder.

Sentirse visto por el líder significa que éste sepa, en primer lugar, cual es su motivación. Y aceptar que todas las motivaciones son válidas. Conocerlas nos permitirá crear un vínculo de calidad con cada jugador. Algunas motivaciones pueden ser… aprender, ganar, competir, estar en forma, estar con los amigos, ser centro de atención… Uno de los grandes errores del entrenador es invalidar algunas de esas motivaciones, u obviarlas, intentando que todos tengan la misma motivación que él mismo. Saber las motivaciones nos permite alimentarlas, elegir los momentos y los mensajes, y conseguir respeto, por el simple hecho de respetarles a ellos.

En segundo lugar, los estilos relacionales. Hay 4 estilos: tierra, fuego, aire y agua. En un ejercicio de alta síntesis, los podríamos describir de la siguiente manera.
Tierra: Preferencia por vivir en la realidad tangible y demostrable. Estilo formal e independiente. Necesitan claridad y orden.
Fuego: Preferencia por organizar proyectos y dirigir personas y hacer que las cosas pasen. Estilo rápido e ingenioso. Atrevido, comunicativo, no evita el conflicto.
Agua: Preferencia por crear ambientes armónicos, se preocupa de los sentimientos de los demás. Estilo sensible y amable. Evita la confrontación.
Aire: Preferencia por relacionarse con otros, ve la vida llena de posibilidades. Estilo flexible y entusiasta. Soñador.

Como siempre, el primero en conocerse debe ser el entrenador, que también pertenece a uno de estos 4 estilos. Importante decir, que todos tenemos un estilo dominante, y alguna parte del resto de estilos… Por eso hay un trabajo de análisis mediante un test que nos proporciona un diagnóstico. Es muy interesante también realizar ese test con el equipo para poder tener claros esos estilos. Esto es de gran ayuda para afinar en la individualización comunicativa y relacional. Obviamente no es lo mismo hablar con un perfil “agua” que un perfil “fuego”. También se pueden dar pautas para desarrollar la mejor manera de comunicar con cada uno de esos estilos “desde mi estilo” como entrenador. [Haz click aquí para más información]

Y por último, la individualización metodológica. Evientemente, hay jugadores que aprenden repitiendo, otros se impacientan ahí. Hay jugadores a los que la ayuda del video les resulta muy útil, a otros no tanto. Algunos aprenden imitando, otros aprenden imaginando la situación real de juego, y así podríamos seguir. Emplear un tiempo en conocer esas preferencias, permite, luego, afinar la metodología a emplear con cada uno para optimizar el aprendizaje.

Obviamente podemos intuir la potencia de combinar estas tres herramientas de individualización. Si conozco la motivación, si sé cómo comunicar con la persona, y además tengo claro qué metodología le resulta más adecuada… queda claro que podré hacer un trabajo mucho mejor que si obvio, ignoro o desprecio estos factores. Esto requiere tiempo, si. Es una inversión de tiempo que luego dará mucho rendimiento.

Y cuando una persona recibe este trato del líder, automáticamente está fidelizado a él, y por extensión, al equipo. Si yo estoy a gusto con mi líder, quiero estar en su equipo! Si en mi equipo se respetan las individualidades, y se conocen fortalezas, motivaciones, preferencias de los miembros, entonces, entre ellos también se apoyan y complementan. Es cambiar la mirada, no utilizar el equipo como excusa para conseguir compromiso. Es conseguir compromiso individual –engagement- para impulsar luego al equipo. Es más sólido, sostenible y muy rentable a medio y largo plazo.

“Los logros de una organización son los resultados del esfuerzo combinado de cada individuo”, Vince Lombardi.

P.D.: En nuestro campus Frontera Experience, trabajamos desde esta mirada, ayudamos al jugador a darse cuenta de sus necesidades, y a currarse su propio trabajo, apreciarse a sí mismo, hacerse valer desde el respeto y la consciencia. Entendemos que es el paso necesario en este momento en el ámbito formativo de acceso al alto rendimiento.

12
Mar
Simplicidad + Claridad + Exigencia. Una buena fórmula.

“…concentración y simplicidad. Lo simple puede ser más difícil que lo complejo. Tienes que trabajar duro manteniendo tu mente clara para hacer las cosas simples. Vale la pena llegar hasta el final con esto, porque cuando terminas puedes mover montañas”
Steve Jobs

Creo que la llegada de Pesic-Casas en el Barça ofrece muchos aprendizajes para los entrenadores, que sí pueden extrapolar a diferentes equipos y niveles, precisamente por la simplicidad. Es un paso alternativo a los esquemas elaborados, con múltiples caras y condicionantes en función de los rivales y demás variantes. Yo veo dos características fundamentales en el equipo que cuando se combinan hacen que el jugador se divierta jugando y esté más intenso y generoso: el juego directo y el juego colectivo. Juego directo a partir de conceptos básicos bien ejecutados en tiempo, espacio y automatismos posicionales de los que no intervienen. Eso combina el talento de ejecución con el talento de pase. Esta simplicidad en las lecturas, facilita las buenas decisiones y ello la solidaridad en el trabajo ofensivo y defensivo.

El crecimiento del equipo es evidente. Y es como una especie de “segundo tiempo” del efectopesic. El primer momento fué un impacto emocional, un chute de adrenalina competitiva y de autoestima. Con estas dos semanas de trabajo, ahora se nota también a nivel de estilo de juego. Se basa, desde mi punto de vista, en dos temas clave. Por un lado, la claridad de las normas y la congruencia de los mensajes e instrucciones con éstas. Por otro lado, la claridad en los roles.

Claridad de las normas.

Tiempo de defensa. Subir el momento y el espacio donde se empieza a defender, para condicionar la decisión del juego del rival, y la orientación inicial.

Defensa del bloqueo directo. Muy claras las normas de los dos jugadores que lo defienden, y las ayudas y recuperaciones del resto. Mucha calidad del trabajo de espacios de recuperación y orientación de los pies para defender efectivamente los “close-out”.

Automatismos de ataque en el bloqueo directo, con lecturas simples y precisas de las ventajas, contra flash, contra cambio, etc… Aprovechamiento de la capacidad de pase de los “5”, especialmente de Tomic. Uso de todos los espacios disponibles de ventaja que genera el BD. Destaca el espacio 3-4m del “5” frontal, y también la verticalidad de las continuaciones. Todos los jugadores están en su sitio para poder castigar a la defensa con el mejor pase.

Foco en el rebote ofensivo y defensivo, como elemento clave para dominar el juego de tránsitos defensa-ataque y ataque-defensa.

Claridad en los roles.

Para estar en pista, mantener un nivel de trabajo y concentración máximos, todos los jugadores (margen común). A partir de ahí, cada jugador tiene cada vez más claro su margen individual de expresión. Tanto a nivel minutos, como a nivel posibilidades en el juego. El camino de los entrenadores está siendo ir clarificando eso cada vez más. Y quedará un reto más en los próximos días, con la reincorporación de una batería de tres jugadores de físico, presencia y talento importantes.

La consecuencia de esta claridad es que desaparece la incertidumbre, el miedo, la duda. Y entonces aparecen las confianzas individuales y grupales, y el talento de cada uno puede florecer. Y un jugador contento, trabaja más.

Ofrecer claridad y coherencia + exigencia máxima, en un contexto de simplicidad en la comprensión de las normas y roles…. Una combinación ganadora.

“Una voz fuerte no puede competir con una voz clara, aunque ésta sea un simple murmullo.”
Confucio

25
Feb
BOLAS BLACAS Y ALMAS NARANJA. LO QUE PERMANECE.

“Mejor que mil días de estudio diligente es un día con un gran maestro”. (Proverbio japonés)

Difícil de sintetizar lo vivido ayer con Pesic y Ricard… Un auténtico chute de pasión por el Baloncesto. Y muchos valores (de los de verdad, no de los de boquilla) disponibles para ser capturados!

Ya hace un tiempo que hablamos con Ricard en las largas charlas con entenadores por las noches en nuestro campus Frontera, de ese concepto: “bolas blancas”. Ayer creo que ya lo terminé de entender, por ahora, escuchando y sintiendo a un Pesic muy genuino. No se trata de ser o no buenas personas, más o menos simpático, respetuoso, etc… Las bolas blancas, cuando entrenan, se preocupan de entrenar, de hacer mejorar a sus jugadores, de adaptarse a las necesidades del momento. No gastan tiempo especulando, criticando a otros, yendo por detrás, pensando en el “siguiente equipo” en lugar del actual, o en el siguiente “movimiento interesado” para su carrera. Entrenan. Todo el día.En la pista, en casa. Punto. Y, claro, eso es muy exigente para los entornos, los equipos, los jugadores, las directivas… Las bolas blancas, son difíciles de “comprar”, de manipular. Lo que haga falta. No escatiman. No paran de dar… y de exigir. No tienen miedo. Entrenan.

Esas son las esencias que comparten Pesic y Ricard… y Antonio Perez, que también estaba allí. Y las esencias que nos contagian, que perfumaron ayer la cena y hoy se extenderán un poco más a través de este post. La inspiración para el entrenador del futuro. Lo que permanece.

Sí, del futuro, no del pasado. El entrenador “moderno” no es lo mismo que el entrenador del futuro. Yo, es que… al verlos ayer sentados con nosotros, y hablando desde el corazón y el estómago de lo que es ser entrenador… Es un regalo tan grande. Y para mí, en concreto, que llevo ya un tiempo hablando de emociones, liderazgo, autenticidad, humor, corazón, felicidad… ver ayer todo eso en la esencia de un Pesic, también profundamente inteligente, listo, exigente, sabio… es muy reconfortante e inspirador. Eso conecta generaciones. Por eso una persona de 70 puede liderar a tíos de 25. En la cena, había tres entrenadores menores de 30 años…. y quedaron entusiasmados con el espejo, con la inspiración. Y yo, como observador a medio camino, flipando. Qué fácil es todo! Y cuanto lo complicamos…

En la pizarra no está la diferencia. Solo es el vehículo (imprescindible), pero nosotros, tú, entrenador, eres el conductor. Conduce con el corazón y el estómago… y usa la cabeza para ir incorporando nuevos mapas…. Siempre aprendiendo, pero desde el principio, siendo uno mismo. Y con el aprendizaje, ese “uno mismo”, ya se irá transformando. Eso, si, “entrena todo el día”.

La emoción como pegamento del talento, la emoción como vínculo entre la experiencia y la ilusión, entre el presente el pasado y el futuro. Esa conexión entre generaciones, la parte de sangre esa naranja… sí, sí la sangre del entrenador, que tiene glóbulos blancos, rojos… y naranja. Ayer nos hicimos unas transfusiones de esa sangre. Un encuentro de almas naranja.

Gracias, coach!

Un maestro es una brújula que activa los imanes de la curiosidad, conocimiento y sabiduría en sus pupilos (Ever Garrison)

17
Feb
CIRCULO DE SEGURIDAD. EL PODER PARA TRANSFORMAR UN CLIMA.

“Cuando me siento seguro en mi entorno, mi tendencia natural es confiar y cooperar” (Simon Sinek)

El poder del entrenador siempre es prestado. Desde arriba obviamente. Desde los jugadores también. Saber utilizarlo es liderar efectivamente. El liderazgo es una elección, no un rango.

Disciplina, autoridad, liderazgo, confianza, comunicación, exigencia, emociones, creatividad… Son parámetros intangibles que configuran el día a día de la relación entrenador-jugadores. Todos ellos se evalúan inconscientemente en todo momento. Como llego a un entreno, Como establezco conexión con los jugadores, como les hablo, como les exijo.

El poder prestado significa que de entrada lo tengo. Desde ahí puedo optar por diferentes estilos de liderazgo. El reto es conseguir el alto rendimiento, es decir, que el equipo vaya a su máximo, y que trabaje para aumentar ese máximo gracias a que confía en la visión del líder sobre cómo hacer eso. Las dos cosas.

Los jugadores pueden llegar a aceptar todo tipo de estilos, con condiciones… La incondicionalidad solamente pasa cuando se sienten seguros y protegidos. Y no tiene nada que ver con ser blando. Tiene que ver con que noten que rinden cerca de sus máximos, y que cada día aprenden cosas nuevas que les sirven para rendir mejor, individual y colectivamente. Ese tiene que ser el foco.

Si utilizo la autoridad y el rango como forma de liderar, necesito una exigencia tan alta… que es cada vez más difícil. Sería como partir de la base que tengo todas las respuestas correctas en todos los momentos. SI me enfoco solo a resultados, logros, control, los jugadores se desconectan emocionalmente de mí. Muchas veces la tendencia cuando aparecen dificultades hace que esas actitudes se acentúen. Incluso se pueden trasladar a declaraciones culpabilizando, dejando toda la culpa fuera. “No me hacen caso, no defienden, no respetan los sistemas, no se pasan el balón…”

Hay un concepto que se llama “círculo de seguridad”. Es un concepto ancestral. Y muy gráfico. Imaginamos a todos los jugadores en un círculo, con el entrenador enmedio como protagonista. Si los jugadores miran para adentro del círculo, es que no pueden fiarse unos de otros, en realidad. Eso les hace muy vulnerables a los ataques externos. Los roles no están claros, el entrenador les genera inseguridad, miedo, incertidumbre… Mientras ponen la energía en todo eso, los rivales atacan por todas partes, el equipo es débil. Y yo como entrenador me pongo en el centro pensando que así me protejo, cuando no es así. Simplemente tengo miedo y genero miedo.

Si podemos conseguir, metafóricamente, ponernos como entrenadores también en el círculo, y que todos miremos hacia fuera, con la sensación que tenemos las espaldas cubiertas, que cada uno asume su rol para el equipo, estamos protegidos del ataque externo. Estamos seguros. Si como líder puedo generar este entorno, todos pueden desarrollar las actitudes que generarán esta confianza. Va de sentimientos, no de instrucciones. Sentimiento de pertenencia, de tribu.

Conseguir ese circulo es, entre otras cosas, democratizar el poder. No desconfiar de tu propia gente. Saber cómo está este círculo es una buena tarea para hacer constantemente como líder. Y dirigir las pautas, acciones, comunicaciones, exigencias, a que se tienda a eso. Y si no, recuerda un momento donde tu equipo haya dado su máximo… ¿cómo ubicarías al círculo?

A veces un cambio de dinámica simplemente es conseguir que los jugadores se den la vuelta y pasen a confiar y cooperar entre ellos y con el entrenador. ¿Estará pasando esto en el Barça?

“Un gran líder nunca sacrificará a las personas para salvar los números. Sacrificará números para salvar a las personas. Y la respuesta natural es que ellos lo harán por él para ver que la visión de su lider triunfa” (Simon Sinek)

Os dejo con el vídeo de Simon Sinek en el que habla sobre el CIRCULO DE SEGURIDAD:

08
Feb
La oportunidad que nos da el “padre-entrenador”

“Contar a un adolescente los hechos de la vida, es como dar a un pez un baño.” (Arnold Glasgow)

Ayer en una de mis presentaciones de mi libro “Experiencias Sistémicas”, al llegar a casa recibí un correo electrónico de uno de los asistentes, un chico adolescente que me formuló esta pregunta que me ha llevado a ampliar una respuesta no solo para él sino para todos los que puedan sentirse interesados:

“Hola, Xavi.
Soy uno de los jugadores que ha asistido a la charla de hoy sobre tu libro “EXPERIENCIAS SISTEMICAS” en la escuela Pia de Sabadell.
Creo que la charla ha estado muy bien y entretenida. Algunos de los puntos que has comentado durante la charla eran el miedo, la rabia … Los he encontrado muy interesantes y he aprendido mucho, pero me he quedado con las ganas de preguntarte una duda.
Es un caso particular y a la vez bastante común. Yo los llamo “padres entrenadores“, que son aquellos que sólo se dedican a corregir a su hijo / a, es decir, decirle la manera que debe jugar, cuál debe ser su estilo de juego, lo que hace bien y lo que hace mal. Y, a menudo, insisten mucho, tal vez demasiado. Todo ello basándose en su criterio y sin tener en cuenta lo que el entrenador le haya dicho al jugador / a. Como si lo que ellos dijeran fuera la única verdad.

Esto, en mi opinión, crea una sensación de inseguridad en el jugador, ya que llega un punto, que no disfruta de los partidos, ya que cada vez que toca la bola, sólo está pensando en hacer lo que le ha dicho su padre y, a la vez, lo que dice el entrenador. El jugador se encuentra en una situación de espada contra la pared.
Si no hace lo que dice el padre, al terminar el partido, probablemente habrá “bronca”, y si lo hace, no estará al 100% concentrado en el partido y no jugará como él sabe.
Y, en mi opinión, esto frena, aquella capacidad, que has comentado en la charla, que tenemos de brillar y tener nuestro juego propio. Que creo que es algo que todos los jugadores quieren y ansían conseguir.
¿Como deberían actuar estos jugadores para superar este problema?

En primer lugar me alegra ver la claridad del planteamiento y su profundidad. Me conecta con todas las conversaciones que no se dan en la realidad, esas conversaciones pendientes entre adultos y adolescentes, que tienen consecuencias fatales. En segundo lugar me gustaría ofrecer una mirada sin culpabilización para ninguna de las partes. Siempre hacemos lo mejor que sabemos con las herramientas y conocimientos que tenemos.

Dicho esto, lo que más destaco es la pregunta final, porque pone la responsabilidad en el jugador (“como deberían actuar esos jugadores para superar ese problema”). Me parece absolutamente clave esta mirada porque se enfoca en el círculo de influencia, es decir, qué depende de mí!

Desde ahí todo es más fácil. EN primer lugar animaría a todos los que se encuentran en esa situación a verbalizarla con sus padres. Importante no culpar, sino articular tipo “cuando me dices como tengo que jugar, me siento….” Importante, en un momento apartado de entrenos o partidos, es decir donde las emociones relacionadas con eso, estén menos presentes. Cuanto más claro podáis ser, expresando lo que os pasa, lo que os provoca esa exigencia… y sobretodo expresando el anhelo, el deseo de brillar y tener el estilo propio, la necesidad de sentir la libertad para desarrollar la propia personalidad como jugador y en consecuencia como persona. Es un punto clave. Hoy en día, jugar a baloncesto, para un chaval, es una de las más importantes formas de expresión e integración en la sociedad, especialmente en el momento de la adolescencia, en el cual se crea la individualización. Ese momento donde la tendencia natural es de separarse del adulto por un tiempo. Cuando el adulto se resiste a esa realidad y necesidad vital, todas las consecuencias son negativas. Creo que podemos aprender de este chico y de esta situación, para darnos cuenta de lo importante que es dejar a la persona elegir su camino, y que pueda confiar, en todo caso, en el entrenador para realizar ese camino, sin la interferencia del padre (dejando claro que esta interferencia es desde el amor, y las ganas de ayudar, pero que es contraproducente).

Puede pasar que el chico no consiga esa conversación, bien sea porque el padre no está receptivo o por su dificultad para comunicar de manera asertiva, por miedo, por vergüenza, etc… En ese caso, aconsejo al jugador que hable con su entrenador, director técnico, coordinador, o un adulto que pueda ayudarle en esa comunicación. Las instrucciones para ese adulto igualmente deben ser no culpar, valorar y reconocer que el padre es el responsable de su hijo y que al final lo que comparten todos es el deseo de que al chaval le vaya bien, y es importante hacer equipo para facilitar ese objetivo.

Y una lección para todos. En formación no solo aprende el jugador, también aprendemos los adultos. Debemos estar abiertos. A veces, el alumno resulta ser el maestro.

“El sabio es tal porque está convencido de que solo es un aprendiz.Y también de que el día que deje de ser un aprendiz dejará de ser sabio” (A. Sanchez)

02
Ene
¿Por qué nos cuesta tanto trabajar, de verdad, nuestro liderazgo?

“El verdadero liderazgo tiene que ver con experiencias humanas. No es una fórmula o un programa, es actividad humana que viene del corazón y considera el de otros. Es una actitud, no una rutina.” Lance Secretan

Escribo esto desde el respeto y la empatía más absolutos a los entrenadores. Como cualquier inicio de año, momento de generar propósitos, es un buen momento para hacerse este tipo de planteamientos, a partir de la pregunta: ¿cómo puedo mejorar? Hay tres grandes dimensiones en el trabajo del entrenador.

a) Área Técnico-Táctica. Tiene que ver con el dominio del juego, la metodología, la estrategia, planificación, análisis del juego…

b) Área de gestión del Equipo. La comunicación, la asignación de roles, la parte de motivación, exigencia, incluso la psicología la pondría aquí.

c) Área del Liderazgo. Donde están las emociones propias y las relaciones. La capacidad de ver las emociones de los demás, la consciencia en la toma de decisiones y la elaboración de planes y estrategias hacia el equipo. También el poder de ver y cambiar el impacto hacia los demás…. Cómo vemos la realidad, nuestros miedos, nuestras creencias. Una serie de cosas que realmente son las que nos dirigen desde la parte profunda. Poner luz ahí es lo que activa los cambios de verdad. Y da miedo, y hay desconocimiento.

La diferencia entre las dos primeras y la tercera, es que la tercera implica un proceso de transformación. Y no es ni fácil, ni rápido. Eso es un hándicap. Nos gustan las cosas fáciles y rápidas. Por eso buscamos soluciones a corto plazo o preferimos no mirar lo que hay.

Y otro matiz importantísimo. Muchas personas confunden el punto B con el C. Piensan que liderar es gestionar el equipo. Y no. La gestión del equipo es consecuencia del propio liderazgo.

El entrenador, por mi experiencia, tiene miedo a cuestionarse de verdad. El entrenador es humano. Lo que pasa es que a diferencia de otras vocaciones o profesiones, la de entrenador es una constante relación con el entorno y con las personas. Tener las relaciones que nos importan en buen estado es lo que nos da paz, sensación de plenitud. Buscamos encontrar eso entrenando. Y cuando no lo encontramos tendemos a culpar fuera, a las circunstancias y a los demás. Y no lo critico, simplemente lo expongo desde empatizar y desde funcionar así también yo, a veces.

Hay diversas maneras de trabajar ese liderazgo personal. Procesos individuales, cursos, talleres, lecturas, conversaciones… varias. Y todas pueden ser de utilidad siempre y cuando aceptemos que tenemos algo que aprender, de verdad. Es decir, algo que no sabemos que podemos aprender, pero intuimos que existe. Os animo de verdad a explorar ese camino del liderazgo, de la consciencia. Aunque sea lento, difícil e incierto. Vender otra cosa es vender humo. Por otro lado, sí queda claro que si te comprometes contigo y con tu proceso, los beneficios estarán ahí. Seguro.

Si te comprometes contigo, estás enseñando el camino a tus jugadores. El foco del liderazgo es hacia uno mismo. El impacto hacia el equipo. será la consecuencia de eso.

“Nada pone a prueba la habilidad de un hombre para liderar a otros como su actuar día a día para liderarse a sí mismo.” Thomas J. Watson

Post publicado por Xavi García

06
Dic
El renacer de los vínculos

Por Xavi Garcia

“Sólo somos personas cuando nos situamos frente a otro, nunca de forma aislada. Lo que nos convierte en personas es el vínculo con el otro, la relación de amor.” Julia Kristeva

Bajar a la esencia resulta a veces dificultoso! Normalmente estamos instalados, todos, en las etiquetas, los roles, los conflictos y los juicios. Por eso los sistemas están enfermos, porque los vínculos esenciales están dañados.

Podríamos decir que la creación de vínculos es como una forma que tenemos los humanos para sentir felicidad. Los vínculos se establecen por conexiones de esencia, de alma. Diría que no son producto de la voluntad, o de la estrategia. Sí pueden ser resultado de la apertura, la confianza, la disponibilidad, el amor, la ingenuidad, la pureza…

Puede haber también una parte de dependencia en los vínculos. Muchas personas dicen que la dependencia emocional es algo malo. Yo creo que ser independiente emocionalmente es estar muerto. Almenos yo sí dependo de mis vínculos…. O mejor dicho, de la capacidad de mi esencia que por naturaleza se vincula. Diría que la dependencia tóxica, que también siento a veces, es cuando mi mente genera miedo, miedo al rechazo, al abandono, al compromiso, a la vulnerabilidad, en definitiva, miedo a sentir de verdad.

Podríamos decir que un vínculo auténtico cumple las dos necesidades que los humanos buscamos cubrir cuando entramos en relación: amor y pertenencia. Y que van juntos, no hay pertenencia sin amor. Si la mente no entra, no tengo que estudiar quien debo ser para encajar, simplemente soy. Y por lo tanto tampoco puedo saber ni calcular qué tengo que hacer para mantener ese vínculo. Es incierto, es inexplicable. El otro día me daba cuenta de que una perspectiva-pregunta que no funciona: ¿qué debo hacer para aprender a amar? Es todo lo contrario. La pregunta es ¿qué debo dejar de hacer? ¿qué estoy escondiendo de mi que me impide amar?

Cultivamos amor cuando dejamos que nuestro yo más vulnerable y poderoso sea profundamente visto y conocido, y cuando honramos la conexión espiritual que nace de ahí con confianza, respeto, amabilidad, y afecto. Y claro, para sentir una pertenencia verdadera, tengo que poner mi yo más real encima de la mesa, y solo puedo hacer eso, si me amo, si no cuestiono como soy.

Realmente cada vez que trabajo con sistemas en relación (familias, equipos, parejas, empresas…), – los sitios donde experimentamos ese mundo de necesidades, anhelos, expectativas, reconpensas y frustraciones-, me apasiona más todo esto. No pretendo poner palabras a lo intangible, pero sí, mediante palabras, tratar de expresar esa sensación

Y me doy cuenta de lo bonito, lo puro que es lo que podemos compartir desde “Systems Experience” (experiencias sistémicas). Y qué bonito el nombre del primer taller! “Despertador de sistemas”. Estoy enamorado de todo lo que encierra. Poner luz, ampliar consciencia de todo lo que está disponible si realmente nos vamos a la esencia, a lo más puro y auténtico. Vaya privilegio poder vivir la vida acompañando a tantos sistemas por despertar! Y yo voy despertando cada día en mis propios sistemas, también.

Tiene tanto poder encerrado… ¿Cómo explicarlo? Es difícil con palabras! Diría que el resultado es una combinación de Confianza, Agradecimiento e Inspiración ¿En qué/quién estoy Confiando? ¿Qué/a quién Agradezco? ¿Qué/quién me Inspira?

Durante las últimas semanas, trabajando con muchos sistemas, he podido sentir vínculo, humanidad, verdad… ¿Que pasa cuando lo que hay es “verdad”? Que no hace falta nada más. Me siento vulnerable, ok… Gracias por mi capacidad de amar!

Systems Experience es una revolución. Una revolución que ya empezó en 2015 con “revolución extraordinaria” un curso de 6 días donde juntamos entrenadores y jugadores en un espacio sagrado . Unas 50 personas vivimos la experiencia. Nos faltaba un paso, incorporar a los padres. Es una apuesta por la humanidad, por el amor, por eliminar entre todos las barreras que nos dificultan encontrar en los vínculos que nos importan lo que estamos destinados a encontrar en ellos. Elegir autenticidad es un absoluto acto de resistencia. Elegir vivir y amar incondicionalmente es un desafío. Te sorprenderás como puedes sentirte lleno de coraje y cagado de miedo al mismo momento. Valiente, asustado…. Y vivo!

“Que llegue quien tenga que llegar, que se vaya quien se tenga que ir, que duela lo que tenga que doler… que pase lo que tenga que pasar.” Mario Benedetti

Copright 2014 / TRANSFORMACIÓN DEPORTIVA