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Director Técnico / Director de Orquesta

  • 27 octubre, 2014
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Estos días en las clases de la Universidad de Vic (iniciación al balonmano) estamos hablando de diferentes aspectos relacionados con el entrenador de base. La idea es debatir, influir, escuchar, compartir conocimientos y experiencias.

De todos es conocida la realidad más común del estereotipo de entrenador en iniciación (chico o chica joven, jugador del mismo club en categorías superiores, que hace de entrenador para ganar un poco de dinero, aprovechando las tardes).

Para mi es del todo respetable y admirable pero tendríamos que mirar cuantos de ellos están en proceso de formación para ser entrenadores de calidad.

Cuidado, en ningún momento quiero enfocarme en esos chicos, ellos no tienen la culpa de nada y evidentemente los hay muy buenos y con gran potencial.

Los niños, los jugadores, tienen el derecho de tener entrenadores de calidad. No por ser pequeños tienen que tener a entrenadores mediocres. Muchos están en edades claves de coger hábitos fundamentales para su desarrollo cómo jugadores, están en la edad de Oro y les ofrecemos, muchas veces, a entrenadores no suficientemente preparados.

La respuesta de todos los clubes es que no hay dinero !!! Estoy de acuerdo pero no hay dinero para según qué cosas, hay prioridades en donde poner el dinero (ej. fichar un jugador para el primer equipo… quizás el año que viene ya no este. Estamos pensando en el ahora, en salvar el culo…). El club tiene de decidir dónde pone el poco dinero que tiene y al mismo tiempo ser inteligente y estratégico.

Aquí es donde aparece mi director de orquestra o director técnico. Figura clave para la generación de una filosofía, de una caracterización del club y por consiguiente de sus entrenadores, jugadores…

Mi director técnico se parecería seguramente al de mi amigo Ricard Casas quien dice literalmente: “La diferencia entre coordinadores técnicos es: 1- Ubicación. Pista o despacho. 2- Ropa. Chándal o ropa normal. 3- Peso corporal… yo añadiría otras pero voy por ahí.

Lo que esta claro es que hay muchos directores técnicos que para mi no hacen lo que deberían hacer. El problema es que alguien les ha puesto allí y a saber quien los va a sacar. No voy a rajar pero todos sabemos de muchos que están acomodados y sin ninguna apariencia de cambio.

Es triste porque para mi es la piedra angular sobre el cual debemos construir la calidad “enseñanza” que ofrecemos.

Persona con la gran responsabilidad de ofrecer aprendizaje a entrenadores y jugadores implantando una forma de trabajo de crecimiento común y autonomía, sintiendo la suerte que tiene de su continuo aprendizaje gracias a su cargo.

Para mi este músico tiene que afinar constantemente la orquestra y esta son los entrenadores y los jugadores. Se tiene que dedicar a ellos, aportar su conocimiento, experiencia, metodología y evidentemente tomar las decisiones pertinentes. (Si un entrenador no va y no quiere pues….. puerta).

Veo clave una formación continuada con los entrenadores ya que estos tienen que cubrir esta necesidad, puede que algún entrenador esté estudiando CAFD o se haya sacado el título de monitor pero puede que muchos no tengan ninguna formación relacionada con el entrenamiento. Hay que formarlos trabajando con ellos en pista y fuera de ella. Abriéndoles la mente en según que aspectos, haciéndoles pensar en otros, venderles nuestras ideas y que ellos también vayan cogiendo autonomía.

Partiendo de la humildad y la exigencia tenemos que crear un equipo de trabajo competente y de calidad.

La figura de “El bombero – director técnico” apaga incendios tiene que pasar a la historia si queremos dar un salto de calidad. Horarios, discusiones con los padres, conflictos entre entrenadores, jugadores….no nos pueden sacar de la pista, de nuestra tarea principal, formar a entrenadores y jugadores. Hay tareas de estas que se pueden delegar a una persona con funciones muy claras de administración y secretariado.

Además y por último pensando desde un punto de vista económico-estratégico nos va a salir rentable conseguir aumentar el nivel de nuestros entrenadores y en consecuencia de nuestros jugadores ya que seremos referencia en niveles de calidad estemos donde estemos. El club hará un salto exponencial.

“Un sueño fantástico necesita un equipo brillante o no se cumplirá”

Robin S. Sharma

Post de Jordi Coma.

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